
En 1997, las familias que un año antes habían fundado el proyecto Comunidad Educativa Ecológica La Floresta consideraron fundamental constituirse en una Organización No Gubernamental (ONG) que permitiera garantizar la continuidad y sostenibilidad del proyecto educativo. Así nació AJAYU, palabra aymara que significa “energía de vida”. A partir de ese año, las familias fundadoras trabajaron en la elaboración de sus estatutos y posteriormente iniciaron el proceso de tramitación ante la entonces Prefectura de Cochabamba. La organización fue concebida con el propósito de servir a la comunidad en los distintos campos de acción que contribuyeran al mejoramiento de la calidad de vida.
En abril de 1999, la Personería Jurídica de AJAYU fue oficialmente aprobada y publicada en la Gaceta Oficial de Bolivia, mediante la Resolución Prefectural de Cochabamba N.º 129/99, consolidando así su existencia legal y su capacidad para continuar impulsando el proyecto educativo. Desde entonces, AJAYU ha mantenido su compromiso con la continuidad y sostenibilidad de esta propuesta, promoviendo el desarrollo de una Unidad Educativa Privada sin fines de lucro, abierta a todas las familias que compartan y valoren sus principios educativos, ecológicos y de convivencia pluricultural.
A tres décadas de su creación, AJAYU continúa fortaleciendo su trayectoria y renovando su compromiso con sus objetivos y acciones integrales, orientados a la afirmación de la vida, la educación activa y ecológica y la construcción de una comunidad educativa en un entorno social diverso.
